Qué revisar antes de usar un juguete sexual
Antes de usar un juguete sexual revisa, en este orden: que esté limpio y seco, que no tenga grietas ni costuras ásperas, que tenga carga, cuánta agua aguanta, que el lubricante vaya con su material, si necesita condón y, si es en pareja, que el sí esté claro. Y una última pregunta, cómo está tu cuerpo hoy.
Esta es la versión corta, para tenerla a mano. Cada punto tiene su guía larga, y la que más vas a usar es la de cómo limpiar tus juguetes sin dañarlos, porque la limpieza de después es la que te deja el juguete listo para la próxima vez.
La checklist completa, en orden
Guárdala en el celular o pégala por dentro del cajón. Si a cada pregunta le puedes responder que sí, estás lista.
- ¿Está limpio y seco? Si es nuevo o lleva semanas guardado, lávalo antes de usarlo.
- ¿La superficie está entera? Sin grietas, cortes, costuras ásperas ni olor fuerte a químico.
- ¿Tiene energía? Carga completa si es recargable, pilas con carga si es de pilas, y el bloqueo de viaje quitado.
- ¿Sabes cuánta agua aguanta? Importa si el plan incluye la ducha.
- ¿El lubricante va con su material? Si dudas, a base de agua.
- ¿Necesita condón? Sí, si lo comparten o si va a pasar del ano a otra zona.
- ¿Hay un sí claro? Si es en pareja, sobre este juguete y sobre este plan.
- ¿Tu cuerpo está bien hoy? Sin heridas, ardor ni irritación.
La primera vez toma más rato, porque toca cargarlo, leer el manual y lavarlo. Después la lista se vuelve costumbre y sale casi sola.
Si tu juguete trae manual, empieza por ahí. Planned Parenthood lo pone como el primer paso, porque las instrucciones suelen decir cómo limpiarlo, qué partes se pueden mojar, si se puede sumergir y qué lubricantes le sirven. El manual es la lista específica de tu juguete y esta es la general.
Limpio, seco y sin grietas
Un juguete recién sacado de la caja también se lava. La sexóloga Núria Cano, en su consultorio de elDiario.es, lo resume así: para que un juguete dure y para cuidar tu salud sexual es importantísimo lavarlo antes y después de usarlo.
El lavado básico, según Planned Parenthood, es con agua tibia y jabón suave sin fragancia, lejos de los productos con químicos fuertes porque pueden irritar. Si tiene pilas, sácalas antes de mojarlo. Si tiene ranuras o texturas, un cepillo de dientes suave que uses solo para eso llega donde la mano no alcanza. Y enjuaga bien: Spunout, el portal irlandés de salud para jóvenes, recuerda que el jabón que queda en el juguete puede irritar los genitales.
Después, que seque del todo. Lo ideal es dejarlo al aire o darle palmaditas con una toalla limpia, sin frotar, porque la humedad favorece hongos y bacterias.
Si prefieres no depender del jabón de la casa, un limpiador de juguetes hace el mismo trabajo con una fórmula pensada para juguetes. El limpiador neutro de Elixir tiene pH balanceado y es libre de parabenos, y según su ficha se aplica, se frota, se enjuaga y se deja secar antes de guardar. En la colección de limpiadores de juguetes están las demás opciones.
Con el juguete seco en la mano, míralo con buena luz. La guía de salud de la Universidad de Brown pide revisar antes de cada uso cualquier imperfección, como costuras ásperas, rasgaduras o grietas. Una grieta es un rincón difícil de limpiar, y una costura áspera roza justo donde la piel es más delicada. Pásale también la nariz: Spunout advierte que un juguete con olor fuerte a químico no es seguro de usar y lo mejor es botarlo.
Si encuentras algo de esto, ese juguete se queda por fuera. Y si limpiarlo bien te parece demasiado trabajo para tu rutina, Brown da un consejo honesto, mejor pensar en un juguete distinto, más fácil de cuidar.
Carga, pilas y cuánta agua aguanta
Pocas cosas cortan más el momento que un juguete que no prende. Si es recargable, Svakom pide en su guía de juguetes recargables cargarlo por completo antes del primer uso y recargarlo de vez en cuando aunque no lo uses, para cuidar la batería. La misma guía advierte que mientras está conectado no se usa, no se lava ni se mete al agua. Como referencia, el fabricante dice que su bala Tulip carga en una hora para hasta una hora de juego, y que una luz te avisa cuando terminó.
Si con carga completa no prende, revisa una cosa antes de pensar que llegó dañado. Algunos juguetes traen bloqueo de viaje, una función que los deja apagados para que no se enciendan solos en la maleta. En su página de garantía, Svakom pone ese chequeo como segundo paso cuando un juguete no carga o no enciende, justo después de cargarlo con su cable original. Cómo quitarlo lo dice el manual.
Si funciona con pilas, confirma que estén puestas y con carga. Núria Cano recomienda sacarlas cuando no lo usas con frecuencia, así que es normal encontrarlo vacío si lo guardaste bien.
El agua merece su propio chequeo, sobre todo si el plan es en la ducha. La clasificación IPX es el número que indica cuánta protección tienen las partes eléctricas, como la batería y el motor, contra los líquidos. Svakom la explica en su guía de juguetes resistentes al agua, y en la práctica se lee así:
| Lo que dice la ficha | Qué puedes hacer con él |
|---|---|
| IPX0 | Nada de agua, ni siquiera para lavarlo bajo la llave |
| IPX4, a prueba de salpicaduras | Aguanta salpicaduras al lavarlo, pero no está hecho para estar mucho rato en el agua |
| IPX6, resistente al agua | Aguanta un chorro fuerte, pero no conviene sumergirlo |
| IPX7 o más, sumergible | Suele aguantar hasta 1 metro de profundidad por unos 30 minutos |
El mismo fabricante subraya dos detalles. Algunos sumergibles tienen puertos de carga que se deben sellar antes de mojarlos, y en algunos modelos el control remoto no aguanta agua aunque el juguete sí. Ante la duda, manda el manual.
El lubricante, compatible y a mano
Destápalo antes de empezar y déjalo donde lo alcances, para no salir a buscarlo a mitad de camino. Planned Parenthood recomienda usarlo siempre y deja una regla sencilla: lo más seguro es el lubricante a base de agua con cualquier juguete sexual. El cuidado está en la silicona, porque si tu juguete es de silicona, el lubricante de silicona puede reaccionar con el material y dañarlo, salvo que le pongas condón antes.
Dos chequeos más. El aceite y el condón de látex no se llevan: Brown recuerda que los lubricantes a base de aceite debilitan los condones de látex, y eso sube el riesgo de infecciones. Y si el juguete va al ano, el lubricante va en cantidad, porque como explica la Sociedad de Medicina Sexual de Norteamérica (SMSNA), el ano no se lubrica solo como la vagina.
Si no sabes de qué material es tu juguete, mira la caja o la ficha, o pregunta en la tienda qué lubricante le sirve, como sugiere Brown. La tabla completa por material está en qué lubricante va con cada material de juguete. Un detalle para la ducha: según Svakom, el lubricante a base de agua se enjuaga más rápido dentro del agua, así que tenlo cerca para volver a poner.
Si apenas estás armando tu cajón, hay kits que ya juntan juguete, lubricante y limpiador en la misma caja. En el Kit Plenitud Natural y en el Kit Conexión Íntima el lubricante es a base de agua, según sus fichas, así que la compatibilidad con la silicona del juguete ya viene resuelta.
Condón y el orden de las zonas
El condón sobre el juguete resuelve dos situaciones. La primera es compartirlo: la SMSNA pide poner un condón nuevo cada vez que el juguete pasa a otra persona. La segunda es la higiene a solas, porque Planned Parenthood anota que, incluso si eres la única que lo usa, el condón ayuda a mantenerlo limpio.
El orden de las zonas es el chequeo que más se olvida. La SMSNA recomienda lavar el juguete entre usos en distintas partes del cuerpo, y Brown lo dice sin rodeos: un juguete que estuvo en el ano no va a la boca ni a la vagina sin condón o sin lavarlo bien, y si tenía condón, se cambia por uno nuevo antes. Lo más práctico es decidir el orden antes de empezar, de lo externo a lo anal, y si toca devolverse, primero lavarlo o cambiar el condón.
Si el juguete es para el ano, revisa también la base. Tiene que ser lo bastante ancha para que no entre del todo y se quede adentro, explica la SMSNA. Spunout la llama base acampanada, más ancha abajo que el resto del juguete. Sin esa base, ese juguete no es para esa zona.
El acuerdo antes de encenderlo
Si el juguete entra a un plan de pareja, el sí también está en la lista. Sin solemnidad, con la misma naturalidad con que preguntas si apagan la luz. Planned Parenthood describe el consentimiento como algo específico, decir que sí a una cosa no significa aceptar otras. Traducido al cajón, decir que sí al vibrador por fuera deja abierta la pregunta por la penetración o por lo anal, y esa se hace aparte.
También es reversible. Según Planned Parenthood, cualquiera puede cambiar de parecer en cualquier momento y tiene derecho a decir «basta», aunque lleven años juntos. Por eso sirve acordar antes una palabra o una señal para parar o bajar la intensidad, y dejar el control del juguete en manos de quien lo recibe, al menos las primeras veces.
Si esa conversación todavía no ha pasado, la guía de consentimiento al usar juguetes en pareja tiene ideas para pactarlo sin matar el ánimo.
Cuándo dejarlo para otro día
El último punto de la lista eres tú. Si hay una herida, una llaga, ardor o irritación de días anteriores, el juguete puede esperar. La SMSNA pide no compartir juguetes cuando hay llagas abiertas, y frotar una piel que ya está irritada no le hace bien a nadie.
Durante el uso vale la regla más corta de todas, la de Brown: si duele, para. Si quieres intentarlo otra vez, relájate y agrega más lubricante. Bajar la intensidad o cambiar de zona también cuenta como escuchar a tu cuerpo.
Si una molestia sigue al día siguiente, o aparece flujo distinto al habitual, dolor al orinar o llagas, pide una cita con tu médico o ginecóloga, sin pena. Y si un juguete se queda adentro del ano, la SMSNA indica buscar atención médica de inmediato para retirarlo.
Preguntas frecuentes antes de estrenar un juguete
¿Hay que lavar un juguete sexual nuevo antes de usarlo?
Sí. Aunque venga sellado, la recomendación de la sexóloga Núria Cano es lavarlo antes y después de usarlo. Con agua tibia y jabón suave sin fragancia, o con un limpiador de juguetes, y bien seco antes del primer uso.
¿Cuánto hay que cargar un vibrador antes del primer uso?
Hasta que la carga esté completa, que es lo que pide Svakom en su guía de juguetes recargables. El tiempo cambia según el modelo y lo dice el manual, la bala Tulip, por ejemplo, carga en una hora según su fabricante. Mientras carga, no se usa ni se lava.
¿Qué hago si mi juguete nuevo no prende?
Cárgalo completo con su cable original y revisa si tiene el bloqueo de viaje activado, que son los dos primeros pasos que sugiere Svakom antes de pedir la garantía. Si es de pilas, confirma que estén bien puestas y con carga. Si aun así no prende, consulta con la tienda donde lo compraste.
¿Se puede usar un juguete sexual en la ducha?
Solo si su clasificación lo permite. Según Svakom, el IPX4 aguanta salpicaduras, el IPX6 aguanta un chorro pero no conviene sumergirlo, y el IPX7 o más es sumergible.



