¿Es normal masturbarse cuando tienes pareja?
Sí, es normal masturbarse cuando tienes pareja, y no quiere decir que algo esté fallando entre ustedes. Gente soltera y gente en relación se masturba por placer, para relajarse, para conocer su cuerpo o porque la otra persona no está. Tu placer a solas y el que compartes pueden convivir tranquilos, y muchas veces se ayudan.
Si lo que te frena es la pena de tocar el tema con tu pareja, la guía sobre cómo hablar de juguetes sexuales con tu pareja sirve para esta misma conversación.
Por qué la gente con pareja también se masturba
Tener pareja no apaga las ganas propias. Planned Parenthood lo resume con una lista muy de todos los días: la gente se masturba porque le ayuda a relajarse, porque quiere comprender mejor su cuerpo, porque quiere liberar tensión sexual o porque su pareja no está cerca, y la mayoría, sencillamente, porque se siente bien. La misma organización desmonta la idea de que esto es cosa de solteros: tanto las personas solteras como las que están en una relación se masturban.
Los números van en la misma línea. En Natsal, la gran encuesta nacional británica sobre vida sexual, entre personas de 16 a 44 años con pareja estable, el 39,6 % de las mujeres y el 76,1 % de los hombres dijeron haberse masturbado en el último mes. Son datos de otro país, recogidos entre 2010 y 2012, pero apuntan a lo mismo que repiten las organizaciones de salud: tener novio, novia o esposo no saca la masturbación de la vida.
Hay razones menos románticas e igual de normales: los dos no siempre tienen ganas a la misma hora, o uno está de viaje. Psicología Hoy explica que masturbarse puede ayudar a las parejas que tienen diferencias en la frecuencia sexual que desean y aliviar la presión cuando uno de los dos no está listo. El estudio británico encontró algo parecido: quienes se habían masturbado en el último mes eran más propensos a decir que querían sexo más seguido o que su deseo no coincidía con el de su pareja. Eso describe algo muy común: dos personas con ritmos distintos, o una etapa en la que el sexo compartido anda flojo y vale la pena hablarlo.
Lo que masturbarte no dice de tu relación
Detrás de la duda casi siempre hay otra pregunta: qué significa. Planned Parenthood lo dice sin rodeos: masturbarte cuando estás en una relación no quiere decir que tu pareja no te satisface.
Tampoco es una traición. Esther Balac lo explicó en su columna de sexo en El Tiempo con una imagen fácil de recordar: «nadie cree que almorzar solo constituya una traición a las cenas en pareja». Cada pareja tiene sus acuerdos, claro, y si para alguno de los dos el tema toca una fibra, vale conversarlo. Pero el placer a solas, por sí mismo, no involucra a nadie más.
Hay incluso señales en la dirección contraria. Cleveland Clinic cita un estudio en el que las mujeres casadas que se masturbaban reportaron más satisfacción con su matrimonio y con su vida sexual. Y en el estudio británico, las mujeres que tenían sexo más seguido con su pareja eran también más propensas a haberse masturbado en el último mes. Para muchas, una cosa acompaña a la otra.
Lo que sí dice, si acaso, es que conoces mejor tu cuerpo. Planned Parenthood recuerda que si sabes lo que te gusta, se lo puedes decir o mostrar a tu pareja. Balac lo pone más bonito: la masturbación permite reconocer «qué estimula, qué incomoda, qué ha cambiado con los años y qué todavía despierta las ganas».
La culpa que viene de otra parte
Si te masturbas y después te sientes mal, tranquila, no eres la única. Mucha de esa culpa se aprendió de niña, en la casa, en el colegio o en la iglesia, mucho antes de tener pareja. Planned Parenthood lo describe tal cual: hay personas que aprenden de pequeñas que masturbarse está mal y por eso, cuando lo hacen, se sienten culpables o como si estuvieran haciendo algo malo.
En las mujeres esa culpa pesa más. Profamilia lo dice con todas las letras: la estigmatización de la masturbación está relacionada con lo que representa el placer sexual de la mujer en cada cultura, y todavía hay contextos donde se descalifica o se castiga a la que expresa su deseo de forma abierta.
Profamilia ofrece otra forma de verlo. Su sexóloga, la doctora Bejarano, explica que la masturbación permite preservar la función sexual en todas sus fases, el deseo, la excitación y el orgasmo, y que ayuda a construir y mantener la autoestima sexual, algo que cuenta mucho a la hora de disfrutar los encuentros en pareja.
Si descubres que tu pareja se masturba
Una ducha que se alarga, un juguete que no conocías, un comentario que se escapó. El primer pensamiento suele ser «ya no le gusto» o «no le basto». Es una reacción humana, y conviene revisarla antes de convertirla en pelea.
Balac tiene una frase que sirve para ese momento: a algunas personas les preocupa más descubrir que su pareja se masturba que averiguar si disfruta. Lo que encontraste es un hecho, que tu pareja tiene ganas y se dio un rato para sí. La historia de que ya no te quiere la está poniendo el miedo.
Tres cosas ayudan a bajar la temperatura:
- Separa el hecho de la interpretación. «Se masturba» es lo que viste. «Ya no me desea» es una suposición que nadie ha confirmado.
- Mira la relación completa. Si hay cariño, ganas compartidas y conversación, un rato a solas no cambia eso.
- Pregunta con curiosidad, sin pedir cuentas. «¿Te pasa más cuando estoy de viaje o llego cansada?» abre la conversación. «¿Por qué lo haces si me tienes a mí?» la cierra.
La psicóloga y sexóloga Ana Sierra lo resumió en El País: la masturbación no tiene por qué afectar a la relación, y si lo hiciera, habría que mirar si hay miedos, desconfianzas o la sensación de que ya no nos quieren.
Cómo hablarlo sin volverlo interrogatorio
Nadie le debe a su pareja un reporte de cada vez que se toca. Balac lo dice con humor: la pareja participa del placer, «pero no adquiere por ello la propiedad horizontal del cuerpo ajeno». Tu intimidad propia sigue siendo tuya.
Otra cosa es cuando el tema ya salió y a alguno le duele. Ahí la conversación vale la pena, porque lo que lastima casi siempre es el silencio alrededor. Entre las señales de problema, Psicología Hoy nombra esconderla de la pareja como un secreto y usarla para esquivar los problemas que no se hablan, y propone el camino contrario: un diálogo honesto sobre lo que a cada uno lo enciende y lo apaga.
Algunas frases que suenan a gente real:
- «Me sentí rara cuando lo vi, ¿me cuentas cómo es eso para ti?»
- «A mí también me pasa. ¿Te gustaría que un día lo hiciéramos juntos?»
- «No necesito saber cada vez, solo quiero saber que seguimos con ganas el uno del otro.»
Si viven juntos, el rato a solas cuesta más. Los autores del estudio británico lo sugieren: estar sin pareja estable puede dejar más tiempo personal, privacidad y libertad para el placer propio. En pareja, esa privacidad se pacta. Puede ser tan simple como avisar «me voy a dar un baño largo» y que el otro entienda sin preguntar, y devolver el favor cuando le toque.
Masturbarse juntos, si a los dos les provoca
A veces la mejor respuesta a «¿y tú también lo haces?» es una invitación. La masturbación mutua, que es tocarse cada uno frente al otro o tocarse entre los dos, es sexo de verdad. Profamilia la recomienda porque amplía el repertorio sexual, permite conocer mejor el cuerpo de la pareja y fortalece la intimidad y la comunicación sexual. Planned Parenthood añade que es una manera de tener sexo sin riesgo de embarazo.
Para que fluya:
- Empieza por lo que ya sabes de ti. Muestra el ritmo y la presión que te gustan, sin dar clase.
- Lávense las manos y usen lubricante. Planned Parenthood lo recomienda porque reduce la fricción, ayuda a prevenir rasgaduras pequeñas en la piel y todo se siente más cómodo. Si no sabes cuál, esta guía de lubricante a base de agua explica por qué es el más versátil.
- Si suman un juguete, que sea fácil de lavar. El Ribbon Pro de Shande es un vibrador compacto que, según su ficha, es impermeable y se lava bajo el chorro de agua después de cada uso. El kit de Pocket Pleasure trae un lubricante caliente a base de agua y unos dados eróticos para darle juego al rato.
Si hablarlo de frente les da pena, un juego pone el tema en la mesa sin discursos. Los dados de Kiss Me combinan una acción con una zona del cuerpo, y una de sus caras dice «tú decides». Sensaciones Sexplay trae pruebas que van de menor a mayor intensidad, para que la pareja avance a su propio ritmo. En la colección para parejas hay más juegos y accesorios pensados para compartir.
Una sola regla: esto se propone, y la otra persona puede decir que no sin dar explicaciones. Si a tu pareja no le provoca, tu rato a solas sigue siendo tuyo y el suyo también. Para pactarlo sin matar el ánimo, sirve esta guía sobre consentimiento al usar juguetes en pareja.
Cuándo conviene pedir ayuda
La frecuencia, por sí sola, no es el problema: Planned Parenthood dice que solo es «demasiado» si interfiere con tu trabajo, tus responsabilidades o tu vida social.
Para los casos en que una conducta sexual se sale de control, Mayo Clinic, en su página sobre conducta sexual compulsiva, propone unas preguntas sencillas para decidir si consultar: si puedes controlar tus impulsos, si te angustia lo que haces, si está dañando tus relaciones o tu trabajo y si sientes que tienes que esconderlo. Profamilia suma otra señal: cuando la sexualidad se vuelve una forma de evadir emociones o problemas, vale la pena buscar apoyo profesional.
Lo mismo aplica si la culpa no te suelta o si el tema se volvió una pelea que ya no saben cómo desarmar. Una sexóloga o una terapeuta de pareja escucha sin juzgar, y en Colombia Profamilia tiene consultas de sexología.
Preguntas frecuentes sobre masturbarse cuando tienes pareja
¿Masturbarse teniendo pareja es infidelidad?
En general, no. Tocarte a solas no involucra a otra persona, y organizaciones como Planned Parenthood lo tratan como parte normal de estar en una relación. Si para tu pareja el tema es sensible, lo que ayuda es conversar qué significa la fidelidad para cada uno.
¿Masturbarme le quita ganas al sexo con mi pareja?
Según Planned Parenthood, no vas a «gastar todos tus orgasmos» ni a arruinar otros tipos de sexo por masturbarte con frecuencia. En el estudio británico, las mujeres que tenían sexo más seguido con su pareja eran también más propensas a masturbarse.
¿Es normal que mi pareja se masturbe aunque tengamos buen sexo?
Sí. Hay ganas que aparecen a deshoras, viajes, cansancio y ritmos distintos, y nada de eso habla mal de lo que tienen. Como escribe Esther Balac, «las ganas no siempre necesitan compañía».
¿Puedo usar un juguete a solas si tengo pareja?
Claro. Un juguete propio te ayuda a conocerte y luego a mostrarle a tu pareja qué te gusta. Si algún día lo comparten, lávenlo antes y después, como recomienda Planned Parenthood con cualquier juguete sexual.



